lunes, 16 de diciembre de 2013

Practicar, practicar y practicar!!

Llegado el final del tercer trimestre, hacemos balance de las notas de los estudiantes y en algunos casos, nos podemos encontrar con sorpresas negativas. 
A veces, somos los mismos profesores los que nos olvidamos de que probablemente los alumnos no están estudiando, o no están estudiando bien... y los exámenes y audiciones del final del trimestre comienzan a hacer saltar la alarma. 





A veces nos ocurre (es mi caso, por ejemplo) que confiamos demasiado en que los alumnos van a estudiar lo necesario. Y no nos preocupamos demasiado en explicarles la importancia de la práctica diaria en casa. 
Los estudiantes suelen tener gran cantidad de actividades que hacer, tanto del colegio o instituto como de diversas disciplinas, como deportes o idiomas, que están llevando a la vez que las enseñanzas musicales. 
Pero no practicar el instrumento ES UN TERRIBLE ERROR. 
Un instrumento es, en cierto modo, como una disciplina deportiva. Es necesaria la práctica para evolucionar y avanzar. Es IMPOSIBLE controlar el instrumento tocándolo en clase, una vez en semana. 



Son muchos los factores a desarrollar que requieren tiempo, cuando hablamos del oboe:

1. La embocadura: La embocadura del oboe es especialmente dura, ya que hay que forrar la caña con los labios por completo y la musculatura facial sufre mucho con la presión del aire. Es por ello que es fundamental fortalecer la embocadura y llegar al punto de poder tocar las obras enteras sin desfallecer. Además es importante que esté en forma y flexible para poder controlar la dinámica o la afinación. 
2. El oboe pesa. Aunque no lo parece cuando lo acabamos de coger, al pasar los minutos comienza el cansancio de las manos y los brazos. Para esto, también es necesaria la práctica. 
3. La resistencia viene con la práctica, tanto la resistencia física, como la del aire. Sin practicar es imposible que la desarrollemos. 
4. La agilidad: Los dedos nunca adquirirán velocidad ni precisión sin práctica y la lengua, a la hora de hacer las articulaciones, tampoco. 
5. La concentración, también se desarrolla y mientras mejor estudiemos, más seguros y mentalmente estables nos encontraremos. 

Muchos estudiantes y sus padres y madres me preguntan: 

HAY QUE ESTUDIAR A DIARIO? 


En mi opinión, si, hay que tocar todos los días, principalmente por el tema de la resistencia física, que se irá desarrollando con el tiempo. Por supuesto, hay que adecuar el tiempo de estudio diario al nivel del alumnado, ya que no puede tocar el mismo tiempo un estudiante que acaba de empezar que uno que lleva siete u ocho años en el conservatorio. 
Pero pienso que todos deberían tocar el oboe CADA DÍA. 
Eso me lleva a la siguiente pregunta;

CUANTO TIEMPO HAY QUE ESTUDIAR? 

Pues eso depende del nivel de aprovechamiento de las sesiones de estudio. Creo realmente que un estudio bien organizado y bien estructurado puede reducir el tiempo de estudio sin perder en eficacia. 
Si los alumnos se dedican a tocar las piezas y ejercicios de arriba a abajo sin objetivos ni organización, pueden estar horas practicando sin ver ningún avance. 
Hay una anécdota del profesor Leopold Auer, que respondió a un alumno que le preguntaba que cuanto tiempo debía estudiar la siguiente frase: "Practica con tus dedos y necesitaras todo el día. Practica con tu mente y lo podrás hacer en una hora y media.”
Mientras más concentrados estudiamos, más nos cansamos mentalmente, pero también es cierto que aprovechamos más el tiempo y necesitaremos menos horas para alcanzar nuestros objetivos. 
Hay expertos que aseguran que no es bueno tocar más de cuatro horas, debido a que se va perdiendo concentración y por tanto, aprovechamiento del estudio. Y también se dice que se pierde capacidad de estudio a partir de la segunda hora. 
Es por eso que yo siempre recomiendo empezar por los problemas complejos que hay que resolver (así los estudiamos con la mente despejada y descansada) y dejar el último rato de estudio para tocar las obras y ejercicios de arriba a bajo para desarrollar la resistencia sin necesidad de tanta concentración. 
Esto hará que acabemos con la buena sensación de haber tocado algo que ya nos va saliendo, aunque ya nos encontremos más cansados. 



PRÁCTICA CONSCIENTE 

Por todo lo dicho anteriormente, concluyo en que es necesaria una práctica CONSCIENTE de nuestro instrumento. 
De nada sirve tocar las piezas y ejercicios de principio a fin una y otra vez sin resolver nada. Eso solo nos trae aburrimiento, enfados, tensiones e inseguridades. Tenemos que aprender a ESCUCHAR lo que estamos haciendo y ser "nuestros propios policías". Pararnos cuando algo no funcione e intentar encontrar soluciones. En el caso de no saber cómo solucionarlo, apuntad lo que no os sale para preguntarlo al profesor. Eso nos hace a los profesores comprobar que los alumnos han trabajado ya que saben exactamente dónde hay problemas. 
Es recomendable grabar las sesiones de estudio e incluso las clases, para desarrollar un oído crítico y comprobar la evolución. 
Y hay que tener el oído y la mente despiertos, escuchando cada detalle (la afinación, los ataques, la medida, el color del sonido...) y no permitir que pasen los pasajes de forma mediocre. 



ORGANIZACIÓN DEL ESTUDIO 

1. Hazte un plan antes de empezar. Decide cuando va a durar cada sesión (lo ideal es entre 15 y 30 minutos los estudiantes más pequeños, a 50 - 60 minutos los más mayores) Se pueden hacer descansos entre sesiones y volver a practicar otra sesión más tarde. Creo que el tiempo se aprovecha mejor así, en sesiones que estudiando horas seguidas. 
2. Organiza el estudio: Decide antes de empezar qué es lo que vas a estudiar y proponte unos objetivos que hay que resolver. Puedes probar a llevar un registro escrito de tus sesiones de estudio. Eso será útil para ti y también para que el profesor pueda ayudarte a corregir errores de estudio. 
3. Busca un buen ambiente de estudio: No estudies ante el televisor, ni con movimiento de gente a tu alrededor. Procura buscar un sitio tranquilo y solitario que te permita concentrarte. Busca un buen atril y una silla cómoda y ten a mano lápices para anotar todo lo necesario. 
4. Lleva un registro de problemas y soluciones: A menudo, estudiamos repitiendo una y otra vez un pasaje que no nos sale. Y es posible que no sea cuestión de repetirlo hasta que nos aburramos sino de probar otras estrategias... Si anotamos los problemas y las soluciones que aplicamos, puede resultarnos útil para ahorrar tiempo la próxima vez que encontremos un problema similar. 



Por último,algunos consejos para el estudio del oboe, siempre adecuando todo al nivel de cada uno: 

1. Las notas largas: Pueden parecer aburridas o cansadas... pero pocas cosas llevan a mejorar más que las notas largas. Ayudan a desarrollar la embocadura, a controlar el timbre y la afinación, a ampliar nuestro rango dinámico... Cada día, haz un rato de notas largas con el afinador delante, controlando que permanezca siempre la afinación estable. Hazlas cambiando el volumen de las notas para evitar que la dinámica cambie la afinación. 
2. Escalas y arpegios: Ya es sabido que a la mayoría de los alumnos no les gusta hacer escalas... pero os puedo asegurar que el año en que más mejoré en mi vida de estudiante fue el año que me puse a hacer escalas seriamente. Se deben trabajar con metrónomo y cuidar varios factores: que los cambios de una nota a otra sean limpios, sin ruidos en medio, que el timbre sea similar en todas las notas, que el ritmo sea exacto y estable... para ello, las escalas se deben practicar con diferentes articulaciones y con diferentes ritmos, forzando a los dedos a ser más precisos. 
3. Los Estudios y ejercicios: Son difíciles y cansados. Pero están pensados para mejorar diferentes aspectos de la técnica del oboe. Lo ideal es traer todas las semanas estudios a clase, para que el profesor los revise y poder avanzar. Mi consejo es estudiarlos a conciencia, localizando primero los pasajes dificultosos para parar en ellos primero y acabar la sesión tocándolos de principio a fin para desarrollar la resistencia. Pero hay que empezar cada día su práctica resolviendo las dificultades. 
4. Las obras: Además de estudiarlas como si fueran un ejercicio, para obtener precisión y fluidez, es importante conocer bien las piezas. Tener conocimientos sobre la época en la que se escribió, sobre el compositor, etc. Además es estupendo escuchar distintas grabaciones de las obras, de diferentes intérpretes. Encontrar la que más nos guste y buscar sonar igual de bien que nuestro oboísta favorito. 
5. Practica la Memoria: Es muy importante poder tocar sin partitura. Además de desarrollar la memoria, tocar concentrados solamente en nuestro cuerpo ayuda a mejorar la afinación, el sonido, la expresividad... Dedica un rato de tu estudio a tocar pasajes con los ojos cerrados, concentrado en tu sonido, intentando que suene exactamente como tienes en tu mente. 


Y ahora ya sabes, busca una buena libreta y comienza tu plan de estudios. Hazte con un metrónomo y un afinador. Graba una sesión de estudios y ponle fecha. Y dentro de unos meses, comprueba tu evolución. 

Espero que os haya resultado útil este post! 



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